domingo 4 de enero de 2009
Ah
La frescura del mediodía bajo el cobijo de los árboles, produce escozor en el interior de un ser plagado de dudas, exigiendo relatos que al unísono de las campanas den sentido a la existencia.
EL mundo de arriba es tentador, interesante, cómodo, frívolo y el cual carece por ratos de sabor. Las figuras caminando y moviéndose a un mismo ritmo, embellecen la visión nublada y fatigada que contempla andares y deseos.
Las imágenes flotantes y coloridas que dan por ratos la seguridad de que la felicidad existe y que es para siempre.
Ah mentiras, todas. Las tuyas, las mías. De que sirven las verdades si no las toleramos, si no las entendemos…
Primer último episodio
Arrastrando ideas tratando de encontrar el camino, uno que sea menos saturado. Qque por lo menos me lleve a algún lugar.
Desilusión, desconfianza, suplicio y un punzante dolor que emana de la soledad, la constante, cruel, e intensa soledad.
No hay entendimiento a las palabras. El viento lleva malas nuevas de un lado a otro.
Los episodios se narran de forma equivocada, la sociedad ya está bastante marchita como para querer continuar en ella.
Los ideales no existen ya. La razón de lucha se terminó hace tiempo. Ahora sólo hay historia, ni la efímera felicidad vale ya la pena. Los episodios están por concluir.
Las calles emanan tristeza que se revuelca entre sollozos con mi soledad, desgarrando las sábanas sucias, terminando con un ligero temblor, mientras la desdicha continúa acechando los autorretratos vigentes de una emotiva puesta de sol.
Un truncado sueño, un ideal maltrecho, no hay fuerzas ni interés, no hay formas ni estructuras, es medio día y sólo el recuerdo va a quedar. La cama me espera en la oscura habitación, sucia, que nadie entiende, que nadie comprende. Los gritos internos no se oyen, la confianza se deteriora conforme se escriben las palabras siguientes, y con el sol a la mitad del camino, ya parece que a mi alrededor está oscureciendo.
lunes 15 de diciembre de 2008
Madonna en México.
Es la reina del derroche multimedia, que baila como ninguna.
Cincuenta años bien vividos. Una súper producción y un deleite para fanáticos y admiradores de su trabajo. Ahí estuvimos, bailando, tomando y disfrutando. Una velada única sabatina en un primer aniversario que conduce a mucho.
Ahí compartimos con su majestad, en un recinto que explotó de júbilo por cerca de dos horas.
La espera bien valió cualquier costo. Una fría semana defeña se convirtió en una noche cálida y placentera y ahora esperar otra década para un evento sin igual.
domingo 26 de octubre de 2008
Quentin Tarantino, Una mente sin reserva
Capítulo 1
Quentin Tarantino,
Una mente sin reserva
Directores es una serie que abordará parte de la vida y obra de reconocidos cineastas, algunos de los más grandes en sus distintos géneros, otros promesas que nos hacen vibrar con sus emotivas creaciones en pantalla.
El primer capítulo es un homenaje a un director que hace lo que quiere, que siempre se sale con la suya, que nos muestra sus gustos y pasiones sin prejuicios ni pretensiones.
Quentin Jerome Tarantino es un cineasta como pocos. Desde principio de los noventa hasta la fecha, este maestro del cine ultraviolento nos ha deleitado con su exquisito gusto por la cultura pop, el gore y su lenguaje fílmico, que nos traslada en tiempo y espacio para disfrutar excelentes guiones caracterizados con gran sentido del humor por grandes actores.
Tarantino es un genio de nuestro tiempo, como escritor, director y productor hace cuanto quiere y como quiere para placer de sus seguidores.
Nació un 27 de marzo de 1963 en Knoxville, Tennesse. En su adolescencia abandonó los estudios y trabajó como acomodador en un cine porno, en 1985 consigue trabajo en un videoclub de California, lugar en el cual conoce a Roger Avary, un estudiante de cine con el cual comenzó a finales de los ochenta a escribir un guión, True Romance o
A principio de los noventa y tras haber conocido al productor Lawrence Bender, Quentin mostró su guión Reservoir Dogs (Perros de Reserva), que fue a su vez puesto en manos del actor Harvey Keitel, quien avaló el proyecto para su rodaje y además se incluyó en la interpretación de uno de los personajes principales.
En 1992 con Reservoir Dogs, Tarantino logró gran reconocimiento y buenas críticas en una película violenta llena de cualidades que reflejaron su estilo al hacer un thriller de policías y ladrones con un manejo de la estructura temporal y diálogos que reflejan su conocimiento de la cultura pop y un lenguaje cinéfilo ecléctico y de humor negro.
Lo mejor estaba por llegar, Pulp Fiction (Tiempos Violentos) logró posicionar al guionista y director, ganando un Óscar y un Globo de Oro. La cinta se convirtió en una de las más emblemáticas de los noventa, logrando a la par el relanzamiento de la carrera de John Travolta, quien compartió locaciones con Samuel L. Jackson, Tim Roth, Uma Thurman y Bruce Willis.
En 1995, realiza un segmento en la película Four Rooms, donde dirige al lado de Robert Rodríguez, Allison Anders y Alexandre Rockwell. La película cuenta con las actuaciones de Madonna, Antonio Banderas, Marisa Tomei y Tim Roth, entre otros.
Después viene Jackie Brown, una cinta que, a la sombra de Pulp Fiction, no logra el éxito acostumbrado, aunque su reparto y los diálogos continúan siendo una buena razón para disfrutar del filme.
Años más tarde, Quentin nos presenta Kill Bill. Haciendo nuevamente uso de su gran conocimiento, rinde homenaje al cine de samurais, la animación japonesa y el spaguetti western, todo mezclado con el gore y la cultura pop que bien lo caracteriza.
Después de producir películas como Hostal, vuelve a la carga de la mano de Robert Rodríguez con una doble producción llamada Grindhouse, que consta de dos partes: Planet Terror, dirigida por Rodríguez; y Death proof, por Tarantino.
Se avecina también Inglorious bastards, lo más reciente de Quentin, cinta de la cual se sabe muy poco ya que está en el proceso de preproducción.
Quentin Tarantino es hoy por hoy, uno de los más significativos creadores fílmicos, vigente para fortuna de sus admiradores en todo el mundo.
jueves 9 de octubre de 2008
Monomanía al cubo, Instancias del bien y el mal
La exposición artística Monomanía3, Instancias del bien y el mal; es una muestra multidisciplinaria de tres jóvenes artistas visuales que por primera vez se unen para presentar lo más reciente de su obra. Los hermanos Luis y Fernando Funk comparten
jueves 1 de noviembre de 2007
5 días de noviembre, una expo muy visceral
A partir de las 21:00 horas
Av. Pozo del Rey No. 7 Fracc. Las Playas(atrás de la Casa Hogar de Niños, por las Américas)
Cinco días, representados por cinco situaciones.
Día uno: SeducciónDía dos: Perversión Día tres: DolorDía cuatro: SangreDía 5: Muerte
Un video, una serie fotográfica y un performance, mientras el público asistente se deleita con música.
Una propuesta gore. La oscuridad de los personajes. La perversión humana. Un capricho de Luis Vargas para acercar al espectador a los placeres de la sangre, el dolor, la mierda y las actividades oscuras.
Una muestra artística distinta a todo lo presentado anteriormente por el diseñador gráfico.
Después de las muestras multidisciplinarias El Tiempo y unas bailarinas, Efluvios corporales y Nocherniego, aparece 5 días de noviembre, una expo muy visceral, donde el autor comparte su gusto por el gore y propone una nueva forma de exponer en Acapulco, sin pretensiones, sin más que el hecho de amar el arte, de gozar con su trabajo y de invertir en un placer que solamente algunos realmente pueden disfrutar.
Una noche única llena de coprofilia, sangre, música dura, perversiones humanas y pasión.
Estrictamente prohibida la entrada a menores de edad.
sábado 6 de octubre de 2007
40 aniversario de The Doors en México
Dos de octubre en la Ciudad de México. Los amantes del buen rock tuvieron una cita en el Auditorio Nacional por el cuarenta aniversario del comienzo de una gran banda: The Doors.
El viaje fue agradable, la compañía inmejorable. Alegría, y un sueño por cumplirse. La espera llegaba a su fin.
En las calles todo parecía ser igual. Los rostros, los cuerpos caminando, la ciudad más grande del mundo contextualizando uno de los mejores días de mi vida.
El edificio estaba frente a nosotros, tres jóvenes dispuestos a asistir a un evento sin precedentes en nuestras vidas. Al ver a la multitud y la sacudida que provocaba en nuestro interior es donde realmente comenzaba la noche, en la entrada de uno de los centros de arte y cultura más importantes del país. Donde comenzaba el festejo de 40 años de un legado musical, calidad literaria y de un sonido muy especial. Cuarenta años de un proyecto musical que sigue vivo.
Sin Jim Morrison, The Doors no son lo mismo, escuché de personas a quienes les comentaba que tenía boletos para el concierto. Es verdad, pero como tributo, valía la pena escuchar a dos de los integrantes originales de esta excelente agrupación: Robby Krieger y Ray Manzarek.
De igual forma, Raiders on the storm, la banda actual conformada además por Brett Scallions, Phil Chen y Ty Dennis realmente alcanzan un buen nivel musical, con una excelente presencia en el escenario y mucha energía.
El concierto comenzó justo a las 8:30 de la noche, abriendo con el “patriota del rock and roll”: Mark Farner, ex vocalista de Grand Funk Railroad, una excelente banda de los 70´s.
Locomotion, Heartbreaker, We´re an american band, Bad time to be in love, y Some kind of wonderful, fueron algunas de sus interpretaciones, logrando encender al público con una vitalidad incomparable, ya que a pesar de su edad, logró impactar a la audiencia, quienes coreaban cada una de sus canciones.
Justo al final de la participación de “el patriota”, el público comenzó a alterarse. Decenas de personas comenzaban a mirar hacia otro lado, había gritos y movimiento. The Raiders on the storm pasaban entre la multitud, saludando, sonriendo, dirigiéndose hacia el escenario. Un gesto muy aplaudido pero descortés, ya que Mark aún se encontraba en plena tocada, haciendo sonar magistralmente su guitarra. Concentrado, dando todo para su gente. Sin embargo, The Doors estaba en la casa. Y la buena vibra erizaba la piel.
Farner se despide, se encienden las luces. El escenario se reorganizaba. Todo se preparaba para el plato fuerte de la noche.
Las luces se apagaron. Y Love me two times hizo enloquecer a la gente. La actuación realmente era sorprendente. El espectáculo merecía ser visto. La voz de Brett Scallions, ex vocalista de Fuel, superó las expectativas de los asistentes, quienes disfrutaron cada uno de los éxitos que hicieron parte de la historia musical del mundo, con un timbre muy similar al de Morrison, y presentando un profundo respeto al fallecido cantautor, incluso haciendo que los reyes de la noche realmente fueran los festejados Ray y Robby. Quienes aprovecharon para bromear acerca de drogas y tequila.
El clímax de la noche fue precisamente cuando Manzarek hizo uso de su virtuosismo, al tocar con un pie encima del teclado y las palmas de sus manos. Un momento que hizo explotar a los asistentes.
Quien no se quedó atrás fue Robby, quien tocó Spanish Caravan de una manera increíble, con una velocidad estupenda, un control majestuoso de las cuerdas y una finura interpretativa sin igual.
La noche se completaba con No me molestes mosquito en la voz de Krieger, y Sex machine, de James Brown, dedicada a Morrison en un momento de blues muy rico y alegre, con el cual Krieger y Manzarek aprovecharon para rendir tributo a su desaparecido cantante.
Además, los músicos no dudaron en criticar el gobierno de George Bush, y argumentaron que es preferible hacer el amor en vez de la guerra. Convirtiéndose en símbolos de paz y armonía.
Raiders on the storm interactuó en gran forma con el público, entregándose al cien por ciento, con una calidad interpretativa fuera de serie.
Definitivamente, The Doors en vivo es una experiencia única, el tiempo parece que no pasa, la interpretación es grandiosa, se oyen mejor que al escuchar las grabaciones, lo que da una idea de lo que fue en su momento con el Rey lagarto al frente.
Strange days, Spanish caravan, Roadhouse blues, Break on through, L.A. woman, Light my fire, Love her madly, People are strange, Whisky bar, Blue sunday, entre muchas otras, hicieron que la noche en el Distrito Federal fuera distinta, el Auditorio Nacional lleno, cientos de personas de todas las edades bailando, gritando, cantando y gozando de uno de los conciertos que cerrarán el año con broche de oro. En una época de reencuentros y buena música.
vargassantacruz@gmail.com
sábado 1 de septiembre de 2007
Momentos bajo la lluvia
Camino lentamente hacia mi carro. Y me dirijo al lugar donde mi pene, ya húmedo, penetrará pliegues y se deslizará entre fluidos, gemidos y calor.
La lluvia es apropiada para el encuentro. Tu patio también, solitario, amplio, seguro. Cada vez más fuerte. El sexo y también la lluvia. Los ojos cerrados, las piernas abiertas, el corazón latiendo, mi respiración intranquila. Pene, vagina, lienzos, humedad, rostros, sonrisas, más gemidos. Soledad.
El marco perfecto para una noche casi perfecta. Tu mirada, mis labios. Terminé. Sonríes. Me voy. Te quedas. Adiós.
Mi casa nuevamente. Me hizo falta el abrazo final. Últimamente me hacen falta tantas cosas. Sí, el abrazo final era indispensable. La paleta de vainilla en el congelador sustituirá el abrazo. Dormiré. En unas horas pasarán por mí. El futbol me espera. La cama fría, sin tus piernas abiertas, sin el latir de tu corazón, sin tu humedad, cálida, sin mi pene en tu vagina, sin los gemidos, sin la lluvia.
Me duermo, no sueño...
El último abrazo
Los susurros. La vieja elegancia con que te alejas, me das la espalda y te comprometes a volver a verme, sólo para decirme adiós.
Es muy elocuente tu manera de destruirme. Alejada de razones, sorbos de un té amargo, oscuro. Y mis pantalones mojados, frente a ti, que no me quieres, que nunca me has querido.
El recorrido me agota. Tu movimiento pélvico también. Tus rizos sobre mi cara, el escurrir de tus fluidos sobre mi piel. Tus manos, la torpeza de tus manos. La erección prolongada, el bostezo. La fatiga, y nuevamente la torpeza de tus manos. Tu ano, el mío.
Y el alcohol fluyendo en la habitación, rasgando las paredes mientras me duermo, mientras me alejo de ti, de tu calor, de tu humedad, de tu pinche gesto que hizo que me enamorara de ti. De tu blusa transparente que se traduce en cógeme, pero no vuelvas a verme. En tu antipatía por el arte, en tu sonido gutural que me lastima por dentro. Porque te quiero, porque no me quieres, porque no puedes quererme.
Te disparo en la frente, la señal era clara. Tú me destruyes, yo me destruyo contigo. Huele. Siento. Sangras.
Río. Lloro. Te sigo queriendo, con todo el odio que mi corazón puede ofrecerte. Te vuelvo a disparar. Ahora en el corazón. Sitio donde tantas veces me apuñalaste con tanta fuerza. Cuando con tu minifalda, dejabas que todos vieran tus nalgas cuando el viento la hacía volar. Y sonreías.
Ahora yo sonrío, frente a ti, con cierto arrepentimiento. Por que no volveré a sentir tu calor. Porque no volveré a probar tus besos, tus falsas caricias, tu vagina antes penetrada por cientos. Tu clítoris seducido por miles. Tu lengua remojada en vicios, semen y saliva, tuya, de todos...
Ahora que, viéndote bien, por fin pusiste una carita infantil, por fin dejas de ser una perversa hija de puta, ahora tu mirada es bella, casi angelical, con la sangre recorriendo tu rostro, con tus piernitas bien torneadas, con tus pequeños pies descalzos, de niña buena, de niña perfecta. Desnuda, entre el rosa que pinta las sábanas blancas tu sangre en mi cama. Sin maquillaje, tranquila. Callada, como me gustas. Para mí.
Te deseo, te beso, te abrazo. Te muerdo, suavemente, hoy eres un ángel, el que siempre quise a mi lado. Suave, fría, al menos ahora tu piel y no tu corazón. Te hago el amor, lloro. Ya te extraño. Me disparo. Todo se acaba. Aún te abrazo. Aún te quiero.
El final, el principio
El día en que terminó lo nuestro.
Bueno, lo que yo llamaba lo nuestro.
Tú no le pusiste nombre,
yo nombro las cosas.
Quería verte por última vez.
Y darte la película.
Porque es tuya.
Te llamo.
Voy para allá.
Me recibes.
Me regresas la película, no me miras.
Tu carita triste,
mi corazón llorando.
Mis lentes oscuros. Mi carro en el taller.
Mi caminar de regreso.
El adiós. Las calles. La vida que sigue.
Tus ojos. En el recuerdo.
Tu recuerdo.
Ya te extraño.
Y valió la pena.
Me encontré nuevamente.
Sin ti, yo mismo, feliz de nuevo...
Triste como siempre.
Contradictorio.
Drogado.
Borracho.
Sin ti pues...
Le film m’est arrive
Le tour ou notre affaire a fini
Bien, ce que j’appellais notre affaire
Tu l’a pas donne un nomme
C’est moi qui appelle les choses
J’ai voulu te voir une derniere fois
Et te donner le film
Parce que c’est tienne
Je t’appelle
Je prends le chemin chez toi
Tu m’acueilles
Tu me retournes le film, ne me regardes pas
Ta face toute triste
Mon coeur qui pleure
Mes lunettes foncees. Ma voiture en panne
Mon retour a pied
L’adieu. Les rues. La vie que continue
Tes yeux. Dans la memoire
Ta memoire
Tu manques deja.
C’est bien la peine
Je m’ai rencontre autre fois
Sans toi, moi meme, heuruex de nouveau
Triste comme toujours
Contradictoire
Drogue
Ivrogne
C’est a ire..sans toi
El fantasma
Déjenme en paz, amo al fantasma. Me gusta, de verdad. Lo veo pocas veces, pero su voz, ay esa voz la escucho siempre. Me gusta escuchar al fantasma. Me gustan sus cualidades. Me atraen sus cualidades. Lindo el fantasma.
¿Que me volverá a hacer daño?, sí, talvez. Pero valdrá la pena. Porque estoy bien. Porque sólo así soy feliz. Inquieto y un poco desesperado, pero feliz. Me gusta ser feliz, con mi fantasma. Que me sigue, que me habla, que le hablo, que me abraza, a veces.
La lluvia no cesa, que si la tormenta tropical número quién sabe, que si el huracán fulano. Me gusta hablar con mi fantasma cuando llueve. Y cuando no también.
Ay el fantasma. Tiene bonita sonrisa. Es muy bello. Podría estar enamorado.
Podría también dar la vida por ese fantasma, que me gusta tanto, que me mantiene de pie, a pesar de la vida que llevo.
Me da consejos, me cuida. A veces me daña, pero no lo hace a propósito. De eso estoy seguro. Me gusta. Lo quiero.
No me gustaría perder de nuevo a mi fantasma. Cuando duermo, sueño con él. Y me abraza, y siento que hasta me quiere. Aunque no seamos el uno para el otro. Eso lo sé porque el fantasma no puede estar conmigo siempre que yo quisiera. Está en otros mundos. Pero es divertido cuando me visita. Amo a mi fantasma. Ay mi fantasma...
Weeping
La sensación de infortunio era completa. Las horas continuaban pasando rápidamente. La noche se acercaba. El viento, frío, helaba cualquier señal de tranquilidad.
Carlos subía los escalones de su casa lentamente. Germán lo acompañaba apenas adelante, mirando su reloj en forma desesperada. La pareja sabía que era la última noche en el pueblo. A la mañana, tendrían que partir a la ciudad, donde les esperaba su muerte.
El frío era cada vez más intenso. Las ventanas temblaban mientras la calefacción cedía.
Germán apagó las luces. Ya en la cama miró a Carlos con actitud compasiva, pensando que ambas muertes valdrían la pena. Que no se dejarían del maldito virus y que le ganarían satisfactoriamente cortando sus vidas de tajo. El viaje al pueblo, solamente un último respiro, unas vacaciones pensadas en tranquilidad.
El llanto no pudo hacerse esperar. Brotó en ambos al unísono. Abrazados en la fría cama, los dos enamorados pretendían dormir, buscando en el silencio de la noche, un refugio que los consuele.
Tres de la madrugada. Las ventanas comenzaron a sacudirse, lentamente primero, en forma brusca después, aumentando hasta quebrarse. El piso parecía romperse. Afuera, gritos y crujidos.
Germán se levantó rápidamente. El corazón latía bruscamente mientras Carlos cogía sus lentes para intentar saber que pasaba. El temblor terminó. Todo parecía en orden.
Pero el llanto en la calle, los gritos y la gente corriendo, alteraron a Germán, quien corrió hacia la puerta, mientras Carlos le gritaba que no saliera, temiendo que algo muy malo hubiera sucedido.
Afuera los gritos. La gente corriendo. Y nieve por todos lados. La avalancha arrastró varios hogares. Inmediatamente varios hombres buscaban entre la nieve rastros de vida. Cada vez que caminaban hacia adentro, Carlos y Germán se encontraban con pequeñas manos saliendo entre rocas, nieve y lamentos. La búsqueda apenas comenzaba. La tragedia, cambiaría sus vidas. Al menos hasta el día siguiente.
Blanca y brillante
Arriba, el insoportable elefante volador. Un gigante de colmillos de plata, piel gris y arrugados huevos que en el escroto colgaban, meciéndose mientras se pedorreaba, cagando mientras sonreía, (puedo jurar que lo hacía).
Abajo, espumosa y consistente mierda blanca, que cubría los pies de los trabajadores. El recorrido diario se convertía en risas y desconcierto. La mierda, blanca y brillante, alrededor de todos. Como cada noche.
En Haut, l’insoportable elephant volant. Un geant de canines d’argent, peau gris et testicules rides qui accrochaient dans l'escroto en etant berce entretemps la flatulence sortait, chiant entretemps qu’il sourait (je peux jurer qu’il le fassait).
Vers le bas, écumeuse et consistante merde blanche, que couvrit les pieds des travailleurs.
le parcours quotidien deviennait en rires et descooncert.
La merde, blanche et brillante autour de tous. Comme chaque nuit.